Flash interno
Una de las cosas que trae esta cámara en un pequeño flash incorporado con
un número guía de tan solo 4,5 (m a ISO 100). Este pequeño flash puede alcanzar
hasta 9 metros, eso sí, forzando los ISO a 1600. Como es lógico al estar tan
cercano al objetivo es muy fácil sacar el indeseado efecto de ojos rojos, si
bien es cierto que se puede activar una opción de eliminación de ojos rojos
dentro del menú configuración. Con esta opción activada, siempre y cuando te
acuerdes donde está, al accionar el disparador, hace primero un pre-flash y
acto seguido toma la foto disparando el flash. Si estás haciendo la foto típica
de la tarta de cumpleaños con el niño soplando las velas, cuando se dispare la
foto ya casi no quedará tarta.
La opción mágica o al menos eso me ha parecido es la tecla “DIS/BACK” que
pulsándola un par de segundos deja la cámara en modo silencio desactivando
entre otras cosas el flash, informando de ello en la pantalla trasera con unos
símbolos en amarillo. Para volver a activarlo tan solo volveremos a pulsar la
misma tecla otro par de segundos.
Mi opinión sobre este flash es que es todo un detalle por parte de Fuji que
la cámara lo lleve aún siendo poco potente pero necesario en determinados
momentos y tomas muy concretas pero aconsejo utilizar poco este flash y en
general es mejor llevarlo desactivado.
Flash externo
Un tema interesante es la zapata para flash externo que lleva la cámara en
la parte superior. Esta zapata esta diseñada para los flashes de la marca Fuji,
en concreto he visto dos modelos que funcionan en esta cámara en modo TTL. El
Fuji EF-20 y el EF-42. Ambos modelos son de tamaño contenido y tienen una
potencia suficiente para trabajar, pero en esto de los flashes soy un poco
maniático pues me encanta trabajar casi siempre con flashes más alejados del
objetivo.
Hoy voy a contaros como he resucitado mi viejo Metz CT60 en esta pequeña
cámara. Ya sé que los que conocéis este viejo, pero fiable “trasto” pensareis
que es como matar moscas a cañonazos pero recuerdo a los fotógrafos de bodas
con su Leica de tamaño parecida a esta Fuji y este flash.
Este pequeño artilugio lo siguen vendiendo y su coste no supera los 12
euros.
Una vez puesto en la cámara, y sin olvidar informar en el menú "modos
de disparo", que vamos a trabajar con flahs externo. Por cierto esta
opción es la primera vez que veo en una cámara que hay que activarlo.
Ahora programamos el flash con igual ISO que la cámara y en modo manual,
ponemos igual difragma en la cámara y flash. La velocidad me gusta ajustarla a
1/500 (se puede trabajar a otras velocidades superiores e
inferiores), e voalá, ya podemos comenzar a tomar fotos.
Otro tema a destacar es, que salvo que necesitemos conocer la profundidad
de campo, es mucho más cómodo utilizar el visor óptico en lugar del electrónico
que tiene un mayor "delay". Por cierto tampoco me gusta utilizar
mucho el monitor como visor, pero eso es un tema de preferencias.
No sé si olvido algo pero lo que puedo afirmar es que es una auténtica
delicia trabajar con este flash. Por cierto que la modelo en este caso ha sido
Lupita, la reina de la casa. Se puede apreciar en la foto tomada con el
flash que viene con la cámara, los ojos rojos o mejor dicho esos ojos de
extraterrestre y la foto tomada con el viejo Metz CT60. Nada que ver,
no?.
Te adelanto que he realizado alguna prueba rápida
con flashes de estudio (Bowens y Multiblitz) y los flashes Nikon utilizando un
sistema por radio y los resultados ha sido excelentes. Por ello dedicaré al
menos un apartado a la fotografía en estudio y otro con pruebas de strobist.


