Actualizando firmware


Firmware (versión actual 1.11 – octubre 2011)

Es normal que los fabricantes serios de cámaras actualicen esporádicamente el software que maneja el funcionamiento de la cámara implementando o mejorando  alguna o varias de las funciones por ello es interesante conocer cada vez que sale una nueva versión para actualizar nuestra cámara.

Antes de nada conviene siempre tener la pila recién cargada, rebosante de voltios.

Lo primero que debemos saber es que versión tenemos actualmente en nuestra Fuji X100. Eso es tan sencillo como  con la cámara apagada, pulsar la tecla “DISP/BACK” y sin soltarla, encendemos la cámara. Aparecerá una pantalla de “Actualización de Firmware”, el aviso del tema de la pila cargada y la versión que tiene instalada la cámara.  Para salir de este menú pulsamos la tecla “DISP/BACK” y a continuación nos avisará que apaguemos la cámara.

En el caso de tener que actualizar el firmware, lo mejor es bajarlo de la página oficial de Fuji en España: http://www.myfinepix.es/ y seguir las instrucciones dependiendo de si trabajamos con PC o MAC. Facilitan un programa para pasar el fichero de actualización a la memoria de la cámara. Es interesante leer bien y seguir todas las instrucciones que facilitan en la web para seguir paso a paso.

En mi caso me costó utilizar el programa de Mac que pasa el fichero de actualización a la cámara por lo que opté pasar directamente dicho fichero a la tarjeta de memoria. A continuación, con la pila recién cargada,  arrancamos la cámara con la tecla “DISP/BACK”  pulsada y aparecerá la pantalla antes comentada. Si ya queremos actualizar pulsamos OK y aparecerá otra pantalla con la versión que tiene la cámara instalada y la nueva versión que hemos puesto en la tarjeta de memoria. Pulsamos OK y en un minuto poco más o menos aparecerá una pantalla avisando que la actualización ya ha terminado y hay que apagar la cámara.  Por supuesto que mientras se está realizando la actualización no se puede apagar la cámara bajo ningún concepto, mejor “ni tocarla”.  La verdad es que se hace un poco interminable ese minuto. Vuelvo a tener el control de mi cámara, uff …, que ganas tenía de ver de nuevo la pantalla de inicio. Ahora lo mejor es utilizarla.

Me voy a dar una pequeña vuelta para testar su comportamiento en la calle e intentaré probar una especialidad casi desconocida para mí, me refiero a la fotografía callejera.

Con la cámara colgada al cuello, he puesto el sistema autofocus en el modo simple “AF-S”, aunque creo que hubiese sido mejor haber utilizado el sistema hiperfocal. A modo de ejemplo y según mis cálculos, con ese tamaño de sensor (APS- C - 23,6mm x 15,8mm.), un 23mm. de distancia focal y con un diafragma f:8, la distancia hiperfocal se sitúa enfocando a 3,33 metros.  tendremos una profundidad de campo desde 3,31 metros hasta infinito. La próxima vez lo tendré en cuenta y pondré en este blog una tabla de hiperfocales para esta cámara y unas pruebas con los resultados.

Lo que si me acordé es poner el modo silencio pulsando DIPS/BACK (con la máquina encendida). Con este modo activado, deja de funcionar el flash, la luz auxiliar de enfoque y el sonido de disparo que  en situaciones normales llevo programado al mínimo.

Mi experiencia con la fotografía callejera ha sido buena aunque al principio me veía un poco voayer. La expontaneidad de los actores y los momentos irrepetibles de este tipo de fotografía me atrae y seguro repito en más ocasiones, además con esta cámara es una delicia y eso que discreta, ….


En la próxima entrega: distancias hiperfocales para la Fuji X100

Fuji X100 1/250 f:5,0 ISO 400 

Fuji X100 1/50 f:11.0 ISO 200

Fuji X100 1/50 f:11.0 ISO 200 

Porta filtros y parasol



Madrid, 8 de noviembre de 2011

Ya tengo el caro porta filtros y parasol originales. He visto que venden réplicas incluso a menos de la mitad de precio del original, pero desconozco su calidad y estos tienen buena pinta. Un colega ha comprado un juego de réplicas y en cuanto le lleguen podré comparar y aportar mi opinión en cuanto a  si merece o no la pena haber gastado más de 70 euros en algo tan simple. 


También he visto en alguna famosa página americana que para ahorrar, sugerían comprar un par de filtros de rosca 49mm. A uno de ellos hay que quitarle el cristal del filtro y roscarlo al revés de cómo iría, es decir, con la rosca hembra hacia la cámara. A continuación se rosca también al revés el filtro que tiene cristal y todo este lío por ahorrar un poco. Si soy sincero al principio no entendía nada, porque dos filtros, la explicación es que si roscamos solo uno al revés, el objetivo deja de funcionar y eso puese dañar la cámara. Otro inconveniente de este invento es que si quieres utilizar polarizadores con este sistema, tienen que ser lineales y no circulares, ya que estos últimos al revés no funcionan, vamos que el invento al final creo que es poco rentable. Mejor comprar el anillo porta filtros adaptador aunque sea una réplica.

Mi consejo pues, es poner el porta filtros que vende Fuji sin más Para ello hay que quitar una arandela que viene en el extremo del objetivo de la cámara, ya sabes, en sentido contrario a las agujas del reloj y suele estar un poco dura pero no te asustes ya que tan solo funciona a rosca. Una vez quitada esa arandela lo mejor es guardarla a buen recaudo. Casi seguro que no volveremos a necesitarla hasta el lejano día que queramos vender la cámara. 


A continuación roscamos el porta filtros y ya podemos poner filtros de rosca 49mm. y por supuesto el parasol que da un aspecto increíble al conjunto, además de proteger en ocasiones la óptica. El pequeño inconveniente del parasol es que no podremos poner la tapa de la funda ya que no cierra por su tamaño. En mi caso utilizo una funda de tela negra para llevar un filtro polarizador y el parasol. Esa funda viene con el conjunto de porta filtros y parasol.

Filtros


El único filtro que he comprado de tamaño 49mm. es un UV de la marca alemana B+W, en concreto el modelo XS-Pro Digital, multicapas (MRC). Este filtro es de color negro y al principio quería uno de la misma marca pero cromado como el resto del objetivo, pero cuando se pone el parasol queda mejor integrado el de color negro. Por cierto ese es el color del parasol por dentro, supongo que para evitar reflejos indeseados. De inicio mi idea era que el filtro UV estaría siempre puesto  como si estuviese soldado a la cámara, pero he cambiado de idea pues es tan fino que al roscar otro filtro como las arandelas adaptadoras que compré para reutilizar los filtros que tengo de otras medidas, éstas llegaron a marcar un poco el filtro UV en la parte metálica exterior donde aparece marca y modelo. Afortunadamente me di cuenta a tiempo y la pequeña marca la he podido disimular con un rotulador negro permanente. No es que sea un tema importante pero soy un poco maniático cuidando mi material fotográfico, prefiero quitar el filtro UV cuando quiera poner otro filtro o arandela adaptadora. Además lo he comentado para que lo tengas en cuenta y no te pase lo mismo.



Ya he comentado que compré unas arandelas para reutilizar los filtros que tengo de otros equipos y así por muy poco dinero los puedo usar en la Fuji. En especial los polarizadores circulares que cuestan un dineral. Dado que tengo el porta filtros original, no es necesario hacer inventos y nuevas compras. A la larga es más rentable ya que cada arandela cuesta sobre 10 euros y como solución es perfecta. He probado filtros de 62mm y de 77mm, estos últimos me resultan exagerados por su tamaño pero la  buena noticia es que con ningún filtro, ni adaptador puesto delante del objetivo se genera el más mínimo viñeteo y eso me gusta. 



El pasado domingo, en un día soleado precioso, probé el filtro polarizador en el atemporal parque del Retiro de Madrid, en concreto en zona del Palacio de Cristal. Son las fotos que vienen a continuación y todas están hechas con el filtro polarizador puesto. Soy consciente que este filtro se debería utilizar para quitar brillos y que además de hacer esa función, también suele saturar los colores en exceso y si encima activamos en la cámara la opción de generar JPGs en calidad Velvia, es decir, colores vívidos, las fotos quedan muy saturadas de color y pueden recordar a las típicas postales de toda la vida. Creo que para retrato no es la mejor solución pero para paisaje …, dependerá de tu gusto. Los colores de fotografías que puedes ver en este apartado, me recuerdan un poco los colores de las ópticas Hasselblad y eso es mucho decir.

No olvides mi recomendación:  grabar también en el formato RAW (extensión NEF en Fuji) y así siempre podremos obtener unos colores polarizados pero menos saturados, y así  posteriormente  realizar  con software y el ordenador los colores a nuestro gusto. Hay cambios más que interesantes que también se pueden generar en la propia cámara, ya veremos como hacerlo, tomando para ello  un ejemplo de una de las fotos aquí expuestas. Realizaremos la generación desde la propia cámara de un JPG simulando una imagen como si hubiese sido tomada con una película Astia (colores más apagados). Seguramente obtendremos unos tonos más melancólcios, acordes al tópico de la idea de esta estación, otoño, aunque los colores vivos, en días soleados en esta época  son mis preferidos. 

Quiero adelantar una afirmación y es lo bien que refleja esta cámara los tonos rojos, muy buenosy los tonos de la piel. Por cierto este tema no es baladí y no suele ser nada fácil en las cámaras digitales pues suelen tender a empastar algunos colores, especialmente las tonalidades de color rojo. También me gustaría demostrar de manera más exahutiva esta afirmación. 

A la hora de trabajar con el polarizador, es conveniente utilizar el visor ocular digital en lugar del óptico pues en este último no sabremos si estamos haciendo bien la polarización (eliminando el brillo) cuando giremos el filtro. También se puede utilizar la pantalla trasera para ver si hacemos bien la polarización pero creo que ya he comentado que en mi caso soy de la vieja escuela  y he de reconocer que tengo mis manías.

Otro tema  que me ha gustado a la hora de hacer fotos de paisaje con esta cámara es la utilización del sistema de compensación. Me refiero a la rueda que viene justo encima a la derecha que aunque tiene el inconveniente que se puede mover sin querer, fácilmente, ayuda mucho a la hora de obtener una buena exposición  sin tener que ajustar diafragma, velocidad o ISO, lógicamente siempre y cuando no estemos muy distantes de la exposición correcta.

Entre otros filtros que tengo de la medida del adaptador (62mm.) es el Duto de la marca Kenko. Este filtro lo tengo desde hace años ya que lo compré para trabajar en estudio con una Brónica ETRsi y su misión es suavizar rostros en retratos. Ya se que esto se puede hacer con software pero si nos ahorramos horas de proceso mucho mejor, no?

Y por fin las fotos. Esta primera, tiene en la zona desenfocada del cielo como el típico halo de púrpura generado por aberración crómatica pero creo recordar que los colores eran así. No obstante habrá que investigar.

En esta sesión tampoco he calculado distancias hiperfocales ya que buscaba otro tipo de pruebas, pero todo se andará en próximas pruebas.

Fuji X100 1/60 f:2.8 ISO 200 con polarizador
Fuji X100 1/25 f:8.0 ISO 200 con polarizador
Fuji X100 1/50 f:8.0 ISO 200 con polarizador 
Fuji X100 1/45 f:5.6 ISO 200 con polarizador

Trabajando con flash

Madrid, 5 de noviembre de 2011


Flash interno


Una de las cosas que trae esta cámara en un pequeño flash incorporado con un número guía de tan solo 4,5 (m a ISO 100). Este pequeño flash puede alcanzar hasta 9 metros, eso sí, forzando los ISO a 1600. Como es lógico al estar tan cercano al objetivo es muy fácil sacar el indeseado efecto de ojos rojos, si bien es cierto que se puede activar una opción de eliminación de ojos rojos dentro del menú configuración. Con esta opción activada, siempre y cuando te acuerdes donde está, al accionar el disparador, hace primero un pre-flash y acto seguido toma la foto disparando el flash. Si estás haciendo la foto típica de la tarta de cumpleaños con el niño soplando las velas, cuando se dispare la foto ya casi no quedará tarta.



La opción mágica o al menos eso me ha parecido es la tecla “DIS/BACK” que pulsándola un par de segundos deja la cámara en modo silencio desactivando entre otras cosas el flash, informando de ello en la pantalla trasera con unos símbolos en amarillo. Para volver a activarlo tan solo volveremos a pulsar la misma tecla otro par de segundos.



Mi opinión sobre este flash es que es todo un detalle por parte de Fuji que la cámara lo lleve aún siendo poco potente pero necesario en determinados momentos y tomas muy concretas pero aconsejo utilizar poco este flash y en general es mejor llevarlo desactivado.


Flash externo


Un tema interesante es la zapata para flash externo que lleva la cámara en la parte superior. Esta zapata esta diseñada para los flashes de la marca Fuji, en concreto he visto dos modelos que funcionan en esta cámara en modo TTL. El Fuji EF-20 y el EF-42. Ambos modelos son de tamaño contenido y tienen una potencia suficiente para trabajar, pero en esto de los flashes soy un poco maniático pues me encanta trabajar casi siempre con flashes más alejados del objetivo.



Hoy voy a contaros como he resucitado mi viejo Metz CT60 en esta pequeña cámara. Ya sé que los que conocéis este viejo, pero fiable “trasto” pensareis que es como matar moscas a cañonazos pero recuerdo a los fotógrafos de bodas con su Leica de tamaño parecida a esta Fuji y este flash.


Para utilizar un flash antiguo como este, incluso los flashes de estudio a los que dedicaré un apartado más adelante,  he puesto un pequeño adaptador de zapata PC que tenía de cuando utilizaba en estudio una de mis joyas, me refiero a la Rollei 35, que al igual que la Fuji X100, tampoco disponía de conexión para cable PC de flash, pero también disponía de una zapata en la parte inferior.





Este pequeño artilugio lo siguen vendiendo y su coste no supera los 12 euros.



Una vez puesto en la cámara, y sin olvidar informar en el menú "modos de disparo", que vamos a trabajar con flahs externo. Por cierto esta opción es la primera vez que veo en una cámara que hay que activarlo.



Ahora programamos el flash con igual ISO que la cámara y en modo manual, ponemos igual difragma en la cámara y flash. La velocidad me gusta ajustarla a 1/500 (se puede trabajar a otras velocidades superiores e  inferiores), e voalá, ya podemos comenzar a tomar fotos.



Otro tema a destacar es, que salvo que necesitemos conocer la profundidad de campo, es mucho más cómodo utilizar el visor óptico en lugar del electrónico que tiene un mayor "delay". Por cierto tampoco me gusta utilizar mucho el monitor como visor, pero eso es un tema de preferencias.



No sé si olvido algo pero lo que puedo afirmar es que es una auténtica delicia trabajar con este flash. Por cierto que la modelo en este caso ha sido Lupita, la reina de la casa. Se puede apreciar en la foto  tomada con el flash que viene con la cámara, los ojos rojos o mejor dicho esos ojos de extraterrestre y la foto tomada con el viejo Metz CT60. Nada que ver, no?.




Te adelanto que he realizado alguna prueba rápida con flashes de estudio (Bowens y Multiblitz) y los flashes Nikon utilizando un sistema por radio y los resultados ha sido excelentes. Por ello dedicaré al menos un apartado a la fotografía en estudio y otro con pruebas de strobist.

La funda

Madrid, 22 de octubre de 2011


Cuando compré la cámara no me pude resistir a incrementar la factura en casi un 10% comprando la funda original. Con su aspecto retro, realizada en piel con un buen acabado y su color marrón chocolate es difícil no comprarla o al menos eso me pasó en cuanto la vi. Al igual que la cámara fue un amor a primera vista, pero, ¿es realmente práctica?. En mi opinión es muy aconsejable  para llevarla en un bolsillo o en una maleta pero además de “engordar” nuestra Fuji X100, tiene en mi opinión aspectos a mejorar.


El primer inconveniente surge a la hora de poner el portafiltros y un filtro UV. En mi caso compré uno filtro tipo “slim” o muy fino, aconsejado para objetivos angulares ya que la óptica es un 23mm, equivalente a un 35mm en full frame. A pesar de colocar un filtro delgado, la funda se puede cerrar pero como se aprecia en la foto no se cierra del todo y esto no es que sea importante pero lo comento. Por cierto no cierra ni siquiera quitando la tapa original.  Aún así este pequeño fallo es perdonable y creo que la solución de engordar la funda hubiera sido peor.



Hay cosas mejorables de la funda y una de ellas es que cada vez que necesitas descargar imágenes o reemplazar la batería hay que quitar toda la funda y no es que sea especialmente complicado pero hubiera sido interesante que Fuji hubiese hecho un orificio en el lado derecho para poder abrir la ventana que da acceso al enchufe USB. Ese orificio habría quedado similar al que hay en el lado izquierdo que da acceso para cambiar el sistema de enfoque.



Ya puestos a emular el diseño retro, hay algo que echo mucho de menos y para mi fundamental y es que no lleve la típica rosca para colocar la cámara en un trípode u otro gachet fotográfico sin necesidad de quitar la funda. Todas las fundas que tengo de cámaras antigüas incorporan una rosca macho para unir la funda a la cámara y una rosca hembra para poder utilizar por ejemplo el trípode.


Con la funda viene una correa del mismo color que tiene buena pinta ya que la parte interior es bastante antideslizante. La única pega que veo es su excesiva rigidez y tamaño pero eso si que es fácil de sustituir.  Por cierto, con la cámara viene un útil hecho en plástico para ayudar a  poner los ganchitos de la correa a la cámara. Es la primera vez que veo algo así y a pesar de no ser frecuente su utilización es todo un detalle que Fuji haya pensado en ello, aunque hubiera sido más fácil un diseño de gancho como el que tiene mi vieja Contax, muy fácil de usar a la hora de poner y quitar.



Si algún día tengo tiempo y ganas compraré una funda de imitación más barata que he visto en Ebay para está cámara y así poder realizar las modificaciones descritas anteriormente aunque estaría bien que Fuji tomase nota y ponga a la venta una nueva versión de esta preciosa funda.



Mi consejo es que para transporte con el parasol quitado la funda es buena ya que es muy rígida pero a la vez suave por dentro para así abrazar con dulzura nuestra cámara. Para trabajar por la calle es interesante utilizarla sin la parte que cubre la parte trasera y por delante tapa el objetivo aunque si vamos a utilizar trípode hay que quitar obligatoriamente toda la funda.

La cámara y su tamaño

Madrid, 7 de octubre de 2011



Es cierto que su tamaño no destaca por ser tan ligera y pequeña como una compacta, pero también es cierto, que si se compara con una réflex, su peso y tamaño son contenidos y perfectos para llevarla todo el día colgada del cuello.

Además al tener su óptica fija tenemos las ventajas de no manchar el sensor y no tener que cargar con ópticas aunque es cierto que requiere su periodo de adaptación para sacar partido a esa óptica fija de 23 mm. (35mm en full frame).

Volviendo al tema del tamaño, podéis comprobar que aún con la funda que la hace engordar, en bolsillos generosos, no hay ningún problema para su transporte. Incluso en mi vieja bolsa Billingham cabe tanto en uno de los bolsillos interiores como en los exteriores, genial pues la bolsa que suelo utilizar en viajes que se hace necesario volar.

Para el transporte aconsejo llevarla en su funda de piel para protegerla de golpes en general, eso si, con el parasol quitado, ya que de lo contrario no se puede cerrar la funda. Ah y con el objetivo tapado, no con la tapa que viene con la cámara de metal, por cierto muy fácil de perder y poco práctica por lo que lo mejor que podemos hacer con ella es guardarla, a pesar de su elegante diseño que me recuerda a la vieja Fed 3 de los años 60. Aconsejo la compra de una tapa de clip hecha en plástico cuyo coste es de 2 euros con portes incluidos en Ebay. Esta tapa se engancha en el filtro sin ningún problema, es fácil de reponer si se da el caso que la perdamos y lo mejor, la podemos llevar puesta con el parasol ,cosa que no se puede hacer con la tapa original.

Ya cuando la usemos en la calle, aconsejo llevarla colgada del cuello con su portafiltros, filtro UV de calidad y el parasol. Este último no es muy necesario pero queda genial, aunque es cierto que da un poco el cante. Si queremos pasar más desapercibidos, quizás es aconsejable pasear sin él y solo ponerlo cuando se necesite pero … prefiero correr el riesgo ya que me encanta la cámara con ese aspecto. Es algo así como el complemento perfecto.

Ya tengo la Fuji X100

Madrid 30 de septiembre de 2011


Fuji X100 1/56 f:11 ISO 800

Podéis imaginar por lo escrito hasta ahora que la marca Fuji era de sobra conocida por mí y en cuanto vi anunciado este modelo pensé que llegaba la hora de tener por fin una cámara compacta sin renunciar a la calidad, pues no, si soy sicenro diré que le doy bastantes vueltas a esta compra.

Después de leer varias opiniones de conocidos portales especializados, cada vez estaba más convencido que me iba a gustar. Aprovechando que fui a comprar material fotográfico pregunté que tal iba y me contestaron que la probase ya que tenían una para demostraciones. Dicho y hecho, en un par de minutos tenía la cámara entre mis manos, reconozco que me emocionó su porte y diseño y además me sorprendió su visor híbrido, espectacular. Estuve a punto de tirar de Visa pero pensé que quizás merecía la pena esperar al nuevo modelo del que todo el mundo habla. Ese nuevo modelo esperado para el 2012 tendrá como novedad más importante a diferencia de la X100 de tener la posibilidad de ópticas intercambiables. Cuando llegué a casa, ya más tranquilo, recapitulé y de repente me decidí. Para que iba a esperar unos meses al nuevo modelo si yo lo que quería era una compacta de calidad y así no cargar con ópticas y el pesado lío de las manchas del sensor producidas al realizar de cambio de éstas. Además eso ya lo tengo en mis equipos Nikon y Hasselblad que funcionan de maravilla para mi trabajo.

Totalmente convencido y decidido fui a comprar mi cámara. Uff!!! Por lo pelos pues cual fue mi sorpresa al conocer que había lista de espera, menos mal que soy un buen cliente y acaba de llegar una partida recién sacadas del horno japonés.

También compré la funda de piel que aunque creo que se puede mejorar (dedicaré un capítulo a ello), lo cierto es que me gustó su aspecto aunque en mi opinión agranda notablemente el tamaño y además tiene sus problemas cuando pones el portafiltros y el parasol. Por cierto estos último también agotados a pesar de su alto precio. Entre la funda de piel, el portafiltros, el parasol, un buen filtro UV y una pila de repuesto hay que añadir aproximadamente otro 25% más al coste de la cámara. Alguno me puede preguntar si merece la pena ese desembolso y si soy sincero te diré que hay opciones no originales en el mercado pero si mi clásico un Porsche 911, duerme con dos fundas, una que no araña la pintura y otra exterior para proteger del polvo, mi nueva cámara se merece una funde de piel, al menos eso pensé cuando me la mostraron.

Ya en mi casa con la cámara fuera de su caja, la pila puesta y una memoria de 8 Gb de las buenas lo primero que hice sin leer el manual, es trastear un buen rato con ella y me parecían extrañas algunas cosas, como olvidarme quitar la tapa del objetivo y es que hacía tiempo que no usaba este tipo de cámaras.

Una cosa me quedó clara, es que aunque sea de manera rápida, merece la pena leer el manual para conocer ciertas novedades que tiene esta joya y para entender como funcionan entre otras nuevas funciones, los visores que al principio me parecieron un poco liosos. Esta cámara está dirigida a profesionales o aficionados avanzados, si no perteneces a este grupo seguramente esta no es tu cámara y si decides que lo sea, el manual hay que leerlo con paciencia y en más de una ocasión.

Algún usuario me ha preguntado por la configuración que suelo utilizar y a medida que voy trabajando con ella la voy modificando. Un ejemplo claro es cuando al principio solo usaba RAW como suelo hacer con otras cámaras y me he dado cuenta que merece la pena generar JPGs con la máxima calidad, ya que llevar una memoria más apenas ocupa espacio y los precios son muy asequibles, a cambio los beneficios merecen la pena como veremos más adelante.

Llegado a este punto se me ocurre hacer un pequeño guión de los temas que iré tratando a partir de ahora y no necesariamente los iré desarrollando en ese orden, excepto el tema de software que dejo para más adelante ya que para Mac me está costando que funcionen los programas igual de bien que funciona la cámara.

- La cámara y su tamaño
- Accesorios
o La funda
o Trabajando con flashes
o Portafiltros y parasol
o Baterías y cargador
o Una de filtros
o El disparador por cable
o Opticas
- Algunos consejos de configuración y manera de trabajar
- Callejeando con mi cámara (street photography)
- Trabajando en mi estudio
- Un día de strobist
- Uff … el software




Introducción

Madrid, 20 de Septiembre de 2011


Después de una breve presentación acerca de mí, considero oportuno antes de entrar en materia explicar un poco acerca de la marca Fuji así como mis experiencias con ella. Esto seguramente te ayudará a entender el motivo de mi elección del modelo Fuji X100.


Es muy probable que los más jóvenes o nuevos en el mundo de la fotografía no conozcáis a fondo esta multinacional, yo tampoco, pero haré un pequeño “kitkat” de lo que me ha ayudado Fuji en mi trabajo.



La marca Fuji era conocida por todos mis colegas como fabricante de película que hacía una dura competencia nada menos que a la famosa marca americana Kodak y sus renombradas películas Kodacrome, Portra, Ektar, Tri-X, etcétera.

Fuji con películas de negativos para color tan increíbles como Fujifilm Velvia (colores intensos), Fujifilm Provia (especial para retrato por sus colores poco intensos pero muy fieles), Fujifilm Astia (una película todo terreno), película diapositiva Sensia capaz de destacar y reproducir fielmente todos los matices de las zonas oscuras y claras y la película para blanco y negro Fujifilm Neopan capaz de conseguir un alto contraste con una excelente gama tonal de grises y que en muchas ocasiones era elegida por profesionales en lugar de la afamadas películas alemananas Ilford con sus FP4 plus, Neopan 400 y sus reveladores en polvo Perceptol.

Pero no todo era película en Fuji. Recuerdo que a mediados de los 70 quedé con un colega para hacer fotografías de puestas de sol en una bonita zona de la costa Mediterránea, entre Salobreña y Nerja. Apareció mi amigo con su flamante Fuji ST801. Creo que fue de las primeras si no la primera cámara con diodos led rojos para indicar la velocidad y funcionamiento del fotómetro. Aquello en esos momentos me dejó marcado ya que cuando el sol se había escondido y se veía un cielo reflejado en el mar de color morado, con muy poca luz para ver las mediciones, aquella maravilla me entusiasmó ya que al pulsar hasta la mitad el disparador, la luz producida por sus diodos a la hora de informar de la medición perfecta, se veía con toda nítidez en la oscuridad. Fue entonces cuando decidí que esa sería mi próxima cámara. Lástima que ahora no está en mis estanterías junto a otras piezas que tengo de colección pero en un momento dado realicé un préstamo a una estudiante y ya se sabe, libro prestado libro perdido. Me quedo con la idea que desde entonces la marca Fuji apuntaba maneras y dejo a la esperanza que algún día esa excelente cámara con su objetivo Fujinon 50mm  f1.4 vuelva a mis vitrinas y así esporádicamente tal como hago con otras joyas, vea de nuevo la luz impresionando un carrete, por cierto, seguramente Velvia.

Pero además, la marca Fuji se atrevió con el sistema de medio formato y que a diferencia de otras marcas como Hasselblad, Mamiya o Brónica, sus cámaras de medio formato parecían compactas vitaminadas para poder poner carretes de rollo 120 o 220, llegando hacer negativos de hasta 6x9, increíble. Me refiero a las Fuji GW670, GW690 entre otras. Estos cuerpos salvando las distancias y el tamaño me recuerdan en diseño a la compacta digital Fuji X10.

Otro tema a destacar es la importancia que ha tenido y tiene esta marca en el ámbito de la fabricación de ópticas excelentes, también conocidas como “pata negra”. Un ejemplo claro son los objetivos que desarrolló nada menos que para la conocida marca Hasselblad en concreto para su modelo X Pan, una cámara todavía hoy deseada por coleccionistas y que la marca sueca eligió a Fuji en lugar de las alemanas Zeiss o Schneider para poner ojos a ese modelo, además de hacer también el cuerpo. En concreto fueron tres excelentes ópticas desarrolladas por Fuji para ese formato de 35mm panorámico, un 30mm f/5.6, un 45mm f/4 y un 90mm f/4. Hay un par de curiosidades que quiero resaltar el diseño exterior de los objetivos me recuerda muchísimo a los Carl Zeiss y en Japón donde re relizó todo el desarrollo y fabricación, la Hasselblad X Pan era conocida con el nombre de Fuji TX 1.

Es cierto que Fuji también cubrió el nicho de las cámaras desechables lo que seguramente le ayudó con la cuenta de resultados, pero para mí, estas cámaras están en un mundo desconocido y poco … como lo diría, ummh, … poco aceptado.

Si has llegado hasta aquí aguantando los recuerdos del abuelo cebolleta es que realmente tienes interés en lo has buscado para llegar a este blog, bien, pues no esperemos más y comencemos.